viernes, 27 de junio de 2008

La soledad del extraño

Mírame caminar sin disimular
porque es lo último que de mi avistarás,
mírame pasar a tu lado con esa sonrisa hipócrita;
hipocresía que te has ganado, extraño osado.

Un poco mas de tiempo pasará
y con tu vida me traicionarás,
vete y déjame en paz, al costado me pondré
¿no me quieres conocer?
¿o ya sabes que no me vas a entender?
Dime extraño, ¿ahora ya te vas?
¿te has cansado de mi y no volverás?

“¿Nunca me has hablado?”
preguntas cuando ya estas distanciado;
muy lejos estas y tu nombre cual será
tal ves José o Juan: típicos de acá.
Ya no importa, vete ya
indiferente igual a mi serás.

jueves, 26 de junio de 2008

Dulces dieciseis.

Quisieras despertar y que al abrir un ojo, con algo de distorción, veas a tu alrededor a toda esa gente que tanto esperabas, que te llenen de besos y te abrasen hasta quitarte la respiración; solo entonces abrirás el otro ojo y veras como la felicidad vino de visita; aunque sólo por un día.

Estarás dispuesta a dar todo por tan buena acogida; quizá no recibas tanto como das, porque esa no es la intención. Ya crecerás y la madurez buscarás.
[ 25 de Junio]

jueves, 12 de junio de 2008

¿Estrés?

Una gran porción de arroz con leche, las fotos de alguna persona, los recuerdos de otra y una de esas canciones que te hacen pensar hasta ponerte melodramática, son mi mas triste compañía.

Siento que esta es una larga semana, tras constantes discusiones con mi hermana y aunque no sabría explicar exactamente la razón, sólo algo esta claro: yo soy el problema. Todo esto, pienso, es actividad y esta es la causa de mis malestares, de mis malhumoradas frases y de todo aquello que pronuncian mis labios, para con mi hermana.

Cuando estoy con otras personas no soy así, sólo siento una especie de desprecio hacia ella; es con ella el problema, pero este problema se llama Gabriela. La actividad trae consigo problemas del pasado, no sé cuáles sean los problemas que no quedaron resueltos en algún momento, quizá han sido tan graves que toda esa frustración que mi subconsciente emite va dirigido especialmente a Astrid.

Su presencia me perturba, me quita la tranquilidad [ahora ella no esta en casa, ya volverá], a veces no la soporto y, antes de hacer algo que repercutirá con la relación hermana – hermana que no fue nada fácil transformar, opto por no hablarle o mejor aún, encerrarme en mi habitación dejándome llevar lentamente por el alto volumen de la radio hasta quedarme dormida.

Hace algún tiempo Astrid y yo sentíamos lo mismo por nuestros padres ; se habían vuelto tan vulnerables para nosotras que decidimos no cruzar palabras. Mis padres eran como una pared y nosotras una pelota: la pelota sólo rebota sobre la pared, esta ultima es indiferente. Pero en ese entonces éramos ambas, sufriendo una especie de fase adolescente o qué se yo, pero las dos. ¿Y ahora? Ahora estoy sola tratando de soportarme y poder pasar esta especie de odio / desprecio hacia ella y sus amigos. Sí, sus amigos también me incomodan.
Creo que a medida que pasa el tiempo me voy a ir quedando así, sola... con viejas canciones como única compañía. Falta poco para mi cumpleaños y espero que el destino no me haga una mala jugada, solo por ese día.

miércoles, 11 de junio de 2008

Los días con Leo.

Esto durante los días de ensayo para el desfile. Leo y yo no desfilamos porque lo hacemos como robot; aún así, vamos a cuidar mochilas y alcanzar agua: trabajo comunitario lo llama el auxiliar.

Día 1:

. Leo, tengo ganas de mear.
. ¿Conoces a alguien?
. Sí, por eso fue fácil llegar hasta aquí. Claro que no!
. Entra a ese hospedaje, yo te espero.
. ¿Tu estas loco no? Van a pensar que soy una aguantada.
. Entonces andando, conozco a un señor; hace un año que no lo veo.

No es por criticar a la gente de baja economía, ni por burlarme de la desgracia ajena; pero jamás vi una familia paupérrima como la de aquel día. Cuando vi el baño donde se suponía iba a mear, me pasaron las ganas... tanto así que tuve que hacer un esfuerzo para que salga el bendito líquido. Quisiera describir el lugar, pero no todos lo tomarán como una simple descripción sino que pensaran que soy una de esas chicas presumidas que lo único que hacen es menospreciar a la gente; por eso, prefiero que esa escena solo quede en mi memoria.

. Así es la vida flaca, esta es la realidad.

Día 2:

Abandonamos el ‘trabajo comunitario’ y, acompañados de unas Guaraná, nos fuimos al stand #32 de sagachorro para comprar unos cd’s para él; después caminamos y bebimos mucho por calles nuevas para mi.

. Leo, tengo ganas de mear.
. ¿Y ahora?
. Ni idea... ya sé, mi ex compañera vive por aquí cerca.
. Entonces vamos.
. No recuerdo como diablos es su nombre.
. ¿Entonces...?
. Karla Luz, Karla Luz. Sí, así debe ser.

Cuando fui a esa casa a preguntar por dicha muchacha, grande fue mi vergüenza cuando me dijeron que no vivía ninguna chica con ese nombre, que si de verdad la conocía y la buscaba por lo menos debía saber el nombre. Riaza Luz, me dijo la señora [después de haberme hecho una serie de datos personales; como: de qué colegio soy, qué hago por ahí, como la conocí...]. Pero finalmente la llamo y dejó que utilice su baño. ¡Gracias señora, lo necesitaba!

Después de eso nos fuimos a ver a no sé quién en el cementerio, luego a la canchita donde ensayaban, a la casa de Milagros, a mi hogar y adiós Leo.

. ¿Te aburro no?
. No, como crees.

Día 3:

. ¿Y ahora?... Vamos al cine.
. ¿A ver qué cosa?
. No sé, cualquier cosa.
. Tengo hambre, ganas de come tacacho.
. ¿Nos vamos a Nanay?
. ¡Exacto!

Cuando llegamos, hubo una absurda discrepancia con respecto a quien pagará el pasaje; de hecho, terminé haciéndolo, ya que el siempre lo hace. Leo caminando y yo comiendo; entramos a una heladería, compré agua y pedí baño. Él tuvo la genial idea de ir a contemplar el río en una gran ventana.

Otra de las ideas de Leo fue la de ir hasta el terminal en motocarro, ida y vuelta desde Punchana. Hablamos mucho y no era para menos, el camino es muy largo, estar callados no serviría de nada.

. Ya no hay ensayos. ¿Te puedo ver mañana?
. Sí, solo llámame.
*Mi blog cada vez más se acerca a ser una pascualina.

jueves, 5 de junio de 2008

El chibolo del cole y la pre.

Y el es eso: un chibolo inmaduro, sin personalidad, que hace estupideces, dice tonterías, se esfuerza por hacerse el ‘pendejo’ y bla bla bla...

Cuando decidí empezar algo con el, hace un mes aproximadamente, le dije claramente y de la mejor manera posible que yo nunca tuve algo con chicos de mi edad y que era la primera vez que me pasaba eso; el, como era de esperarse, pregunto porqué, específicamente y, en resumen, le dije que yo no estaba para ser niñera de nadie, es decir, yo no le iba a estar cuidando y si el estaba conmigo me tenía que respetar, en todos los aspectos.

Me sentía algo incómoda estar con alguien que, obligatoriamente, esta en todos los lugares que yo voy: el colegio, la pre, algunas reuniones, alguna salida, fiesta, etc... Me retiré de la pre para evitar aburrirme de el, porque honestamente verle a cara día a día ya me sabía a acoso no intencionado; en los recreos del colegio lo evitaba exageradamente y poquísimas eran las veces que se me veía a su lado, ya sea para cualquier cosa. ¡Gracias a Dios no estaba en el mismo salón que yo!

Un alumno de su salón fue expulsado, esto me provocó muchísima pena y malestar, porque aunque yo no intercambiaba palabras con el, igual lo consideraba mi desconocido amigo lejano. Leopoldo llamó mucho mi atención desde que empezó a acudir al colegio [tras varias días de haber empezado el año escolar], se ganaba mi atención por su apretado pantalón: su uniforme era una camisa algo apretada, un pantalón pitillo, alguna correa con púas y, claro, el clásico zapato de colegio. Quizá porque en mi anterior colegio las reglas en cuanto al uniforme eran estrictas, me llamo tanto la atención.

Una mañana de la semana siguiente, llegué al salón y ahí estaba el, saludé y pase a sentarme. Pero Leopoldo era un chico muy cerrado, seguro porque era nuevo y no hablaba casi con nadie, pensaba. Al transcurrir la semana se fue desenvolviendo mas y me empezó hablar, con algo de indeferencia... pero lo hacía y eso me importaba.

Desde entonces Leo [como yo lo llamo] es mi amigo, salimos a caminar, nos sentamos juntos, en el recreo se me ve con el y todo esas cursis y a la vez geniales cosas.

Mi adolescente enamorado, a raíz de estos comportamientos, para el , sospechosos, me dijo que si me pasaba algo con Leo, le dije con toda sinceridad que si me gustaba mucho, pero era mi amigo y nada mas; además yo estaba con el y no tengo ciertas costumbres.

Al parecer no creyó en mi argumento y preso de los celos hizo algo que seguro en estos momentos se está arrepintiendo.

Lo escribiré a modo de resumen: [creo]

Hoy, a la hora de recreo yo estaba con Leo y le pedí que me acompañara al baño. Al dirigirnos a dicho lugar, Gianinna [una dizque amiga] me llamó: “oie y estas con Tony pues?” y yo, con naturalidad e inocencia: “si, porque?”, con una estupenda y asombrosa cara de admiración dijo: “pero el ayer estaba bla ble bli blo blu...” y la expresión contraria a la de ella respondí: “si? Gracias, ahora voy a hablar con el”

“Ya no hay que estar, ahora te puedes dar cuenta que lo que te decía era verdad: tu eres un chibolo que realmente no sabe lo que quiere y yo? Yo soy otra chibola pero la diferencia es que pienso antes de actuar y cagarla; que, definitivamente, jamás me podré entender con un inmaduro como tu. Que te vaya bien.” Me levanté y me fui donde Leo, que solo es el quien me sabría escuchar en esos momentos y no escribiré la respuesta de Tony porque da vergüenza, por ser la más patética que escuché en mi corta vida.

Y lo que me hizo enojar no fue lo que me pudo hacer [que muy poco me importa, no me interesaron saber detalles como otras veces, con otras personas], sino que me estuvo viendo la cara durante todo el día y no pues, de Gabriela no se burla nadie. Como dicen mis compañeros “ uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde”; aunque realmente el nunca me tuvo porque poco hablaba con el, pero oficialmente: así se decía.

"A seguir, vamos pa adelante" - Leo.

martes, 3 de junio de 2008

Por tercera vez el mismo título?

Estoy aquí, otra vez para variar. Creo que desligarse de un blog es igual de complicado como no volver a las páginas de una pascualina; porque, aunque no lo publiqué, pasó por mi frágil e ingenua mente la idea de dejar un vacío en un espacio que yo misma ‘construí’ y estoy segura que de no ser por mi lectora inesperada; es decir, mi hermana no estuviera aquí escribiendo [me], nuevamente.

Es que a veces te pasa eso de “me voy a aislar de todo por un tiempo, ya luego regresaré y seré mejor, o trataré”, ya la considero una etapa, pues ¿quien no paso por eso en algún momento de su vida? Siquiera un instante, un pequeño pero significativo instante.

Ahora que escribo esto recuerdo que, uno de esos días en el que me quedaba hasta altas horas de la madrugada en la PC, un cyber amigo me envió el link de una página [que ahora me es difícil recordar] en la que decían los pasos de un blogger o algo así; lo cierto es que esos pasos, en conclusión, son:
- El blogger siempre empieza con entusiasmo.
- Su meta es pasar las 100 visitas.
- Piensan cual será su próximo post y el próximo y el próximo...
- Se aburren y deciden abandonarlo

Y, sinceramente, todo lo que en esa página dice es verdad; pero yo me estanqué en el abandono. Tal vez algún día lo abandone, quizá cuando este viva pero no me sienta como tal; por ahora no.