Y el es eso: un chibolo inmaduro, sin personalidad, que hace estupideces, dice tonterías, se esfuerza por hacerse el ‘pendejo’ y bla bla bla...
Cuando decidí empezar algo con el, hace un mes aproximadamente, le dije claramente y de la mejor manera posible que yo nunca tuve algo con chicos de mi edad y que era la primera vez que me pasaba eso; el, como era de esperarse, pregunto porqué, específicamente y, en resumen, le dije que yo no estaba para ser niñera de nadie, es decir, yo no le iba a estar cuidando y si el estaba conmigo me tenía que respetar, en todos los aspectos.
Me sentía algo incómoda estar con alguien que, obligatoriamente, esta en todos los lugares que yo voy: el colegio, la pre, algunas reuniones, alguna salida, fiesta, etc... Me retiré de la pre para evitar aburrirme de el, porque honestamente verle a cara día a día ya me sabía a acoso no intencionado; en los recreos del colegio lo evitaba exageradamente y poquísimas eran las veces que se me veía a su lado, ya sea para cualquier cosa. ¡Gracias a Dios no estaba en el mismo salón que yo!
Un alumno de su salón fue expulsado, esto me provocó muchísima pena y malestar, porque aunque yo no intercambiaba palabras con el, igual lo consideraba mi desconocido amigo lejano. Leopoldo llamó mucho mi atención desde que empezó a acudir al colegio [tras varias días de haber empezado el año escolar], se ganaba mi atención por su apretado pantalón: su uniforme era una camisa algo apretada, un pantalón pitillo, alguna correa con púas y, claro, el clásico zapato de colegio. Quizá porque en mi anterior colegio las reglas en cuanto al uniforme eran estrictas, me llamo tanto la atención.
Una mañana de la semana siguiente, llegué al salón y ahí estaba el, saludé y pase a sentarme. Pero Leopoldo era un chico muy cerrado, seguro porque era nuevo y no hablaba casi con nadie, pensaba. Al transcurrir la semana se fue desenvolviendo mas y me empezó hablar, con algo de indeferencia... pero lo hacía y eso me importaba.
Desde entonces Leo [como yo lo llamo] es mi amigo, salimos a caminar, nos sentamos juntos, en el recreo se me ve con el y todo esas cursis y a la vez geniales cosas.
Mi adolescente enamorado, a raíz de estos comportamientos, para el , sospechosos, me dijo que si me pasaba algo con Leo, le dije con toda sinceridad que si me gustaba mucho, pero era mi amigo y nada mas; además yo estaba con el y no tengo ciertas costumbres.
Al parecer no creyó en mi argumento y preso de los celos hizo algo que seguro en estos momentos se está arrepintiendo.
Lo escribiré a modo de resumen: [creo]
Hoy, a la hora de recreo yo estaba con Leo y le pedí que me acompañara al baño. Al dirigirnos a dicho lugar, Gianinna [una dizque amiga] me llamó: “oie y estas con Tony pues?” y yo, con naturalidad e inocencia: “si, porque?”, con una estupenda y asombrosa cara de admiración dijo: “pero el ayer estaba bla ble bli blo blu...” y la expresión contraria a la de ella respondí: “si? Gracias, ahora voy a hablar con el”
“Ya no hay que estar, ahora te puedes dar cuenta que lo que te decía era verdad: tu eres un chibolo que realmente no sabe lo que quiere y yo? Yo soy otra chibola pero la diferencia es que pienso antes de actuar y cagarla; que, definitivamente, jamás me podré entender con un inmaduro como tu. Que te vaya bien.” Me levanté y me fui donde Leo, que solo es el quien me sabría escuchar en esos momentos y no escribiré la respuesta de Tony porque da vergüenza, por ser la más patética que escuché en mi corta vida.
Y lo que me hizo enojar no fue lo que me pudo hacer [que muy poco me importa, no me interesaron saber detalles como otras veces, con otras personas], sino que me estuvo viendo la cara durante todo el día y no pues, de Gabriela no se burla nadie. Como dicen mis compañeros “ uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde”; aunque realmente el nunca me tuvo porque poco hablaba con el, pero oficialmente: así se decía.
"A seguir, vamos pa adelante" - Leo.
Cuando decidí empezar algo con el, hace un mes aproximadamente, le dije claramente y de la mejor manera posible que yo nunca tuve algo con chicos de mi edad y que era la primera vez que me pasaba eso; el, como era de esperarse, pregunto porqué, específicamente y, en resumen, le dije que yo no estaba para ser niñera de nadie, es decir, yo no le iba a estar cuidando y si el estaba conmigo me tenía que respetar, en todos los aspectos.
Me sentía algo incómoda estar con alguien que, obligatoriamente, esta en todos los lugares que yo voy: el colegio, la pre, algunas reuniones, alguna salida, fiesta, etc... Me retiré de la pre para evitar aburrirme de el, porque honestamente verle a cara día a día ya me sabía a acoso no intencionado; en los recreos del colegio lo evitaba exageradamente y poquísimas eran las veces que se me veía a su lado, ya sea para cualquier cosa. ¡Gracias a Dios no estaba en el mismo salón que yo!
Un alumno de su salón fue expulsado, esto me provocó muchísima pena y malestar, porque aunque yo no intercambiaba palabras con el, igual lo consideraba mi desconocido amigo lejano. Leopoldo llamó mucho mi atención desde que empezó a acudir al colegio [tras varias días de haber empezado el año escolar], se ganaba mi atención por su apretado pantalón: su uniforme era una camisa algo apretada, un pantalón pitillo, alguna correa con púas y, claro, el clásico zapato de colegio. Quizá porque en mi anterior colegio las reglas en cuanto al uniforme eran estrictas, me llamo tanto la atención.
Una mañana de la semana siguiente, llegué al salón y ahí estaba el, saludé y pase a sentarme. Pero Leopoldo era un chico muy cerrado, seguro porque era nuevo y no hablaba casi con nadie, pensaba. Al transcurrir la semana se fue desenvolviendo mas y me empezó hablar, con algo de indeferencia... pero lo hacía y eso me importaba.
Desde entonces Leo [como yo lo llamo] es mi amigo, salimos a caminar, nos sentamos juntos, en el recreo se me ve con el y todo esas cursis y a la vez geniales cosas.
Mi adolescente enamorado, a raíz de estos comportamientos, para el , sospechosos, me dijo que si me pasaba algo con Leo, le dije con toda sinceridad que si me gustaba mucho, pero era mi amigo y nada mas; además yo estaba con el y no tengo ciertas costumbres.
Al parecer no creyó en mi argumento y preso de los celos hizo algo que seguro en estos momentos se está arrepintiendo.
Lo escribiré a modo de resumen: [creo]
Hoy, a la hora de recreo yo estaba con Leo y le pedí que me acompañara al baño. Al dirigirnos a dicho lugar, Gianinna [una dizque amiga] me llamó: “oie y estas con Tony pues?” y yo, con naturalidad e inocencia: “si, porque?”, con una estupenda y asombrosa cara de admiración dijo: “pero el ayer estaba bla ble bli blo blu...” y la expresión contraria a la de ella respondí: “si? Gracias, ahora voy a hablar con el”
“Ya no hay que estar, ahora te puedes dar cuenta que lo que te decía era verdad: tu eres un chibolo que realmente no sabe lo que quiere y yo? Yo soy otra chibola pero la diferencia es que pienso antes de actuar y cagarla; que, definitivamente, jamás me podré entender con un inmaduro como tu. Que te vaya bien.” Me levanté y me fui donde Leo, que solo es el quien me sabría escuchar en esos momentos y no escribiré la respuesta de Tony porque da vergüenza, por ser la más patética que escuché en mi corta vida.
Y lo que me hizo enojar no fue lo que me pudo hacer [que muy poco me importa, no me interesaron saber detalles como otras veces, con otras personas], sino que me estuvo viendo la cara durante todo el día y no pues, de Gabriela no se burla nadie. Como dicen mis compañeros “ uno no se da cuenta de lo que tiene hasta que lo pierde”; aunque realmente el nunca me tuvo porque poco hablaba con el, pero oficialmente: así se decía.
"A seguir, vamos pa adelante" - Leo.


2 comentarios:
"Yo pienso antes de actuar?
Creo que en tu desesperacion y necesidad de tener un novio, te estas olvidando de ese principio del que presumes.
Discrepo.
No fue por desesperación ni mucho menos. Pienso qe para tomar ciertas decisiones sí, lo pienso tantas veces qe hasta me aburro de mi cabeza con el mismo tema e intentar algo nuevo no creo qe fue un acto desesperado pero sí me hizo entender [de una vez por todas] qe el amor adolescente es asi: perro.
Gracias por escribir.
Un beso!
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