Ellas habían venido a buscarme para ir a esa playa tan mencionada por todos aquel mes de Agosto. Claro, me moría por ir, tenía que ir; entre todas insistimos tanto a mi madre, con un floro extraordinario.
No fui. Ella no me permitió y en ese instante la odie desenfrenadamente, propio de una adolescente engreída: lloré, lloré tanto y es difícil de creer. Mis amigas se dirigieron a Tipishca, no volví a saber mas de ellas hasta el domingo siguiente ... El celular sonaba y sonaba sin parar, ya sabía el motivo de esas llamadas: querrían ir a la playa. Decidí no contestar sin antes hablar sobre el permiso y el dinero con mi madre y con mucho miedo a lo que me pueda pasar ella me permitió ir.
Cuando llegué a la casa de kiara [sitio de encuentro], Almendra me dijo que debíamos ir a lo de Vanesa a recogerla, para así poder llamar a “alguien” para trasladarnos de Iquitos al puerto. “Ok, vamos y no perdamos mas tiempo” dije, llegamos a dicha casa y a Vanesa no la dejaron salir por algún motivo de su madre.
[ -Almendra, kiara y yo- ]
. “Y ahora?”
No fui. Ella no me permitió y en ese instante la odie desenfrenadamente, propio de una adolescente engreída: lloré, lloré tanto y es difícil de creer. Mis amigas se dirigieron a Tipishca, no volví a saber mas de ellas hasta el domingo siguiente ... El celular sonaba y sonaba sin parar, ya sabía el motivo de esas llamadas: querrían ir a la playa. Decidí no contestar sin antes hablar sobre el permiso y el dinero con mi madre y con mucho miedo a lo que me pueda pasar ella me permitió ir.
Cuando llegué a la casa de kiara [sitio de encuentro], Almendra me dijo que debíamos ir a lo de Vanesa a recogerla, para así poder llamar a “alguien” para trasladarnos de Iquitos al puerto. “Ok, vamos y no perdamos mas tiempo” dije, llegamos a dicha casa y a Vanesa no la dejaron salir por algún motivo de su madre.
[ -Almendra, kiara y yo- ]
. “Y ahora?”
. “Ahora que?”
. “Es que, el domingo pasado que tu no te has ido, no sabíamos como regresar porque ya estaba oscureciendo...”
. “Es que, el domingo pasado que tu no te has ido, no sabíamos como regresar porque ya estaba oscureciendo...”
.“Ya y?”
. “Habían unos viejos que nos han traído porque tienen yate y carro”
. “Osea.. pero no son tan viejos ah! JC tiene 25 años y es simpático, peeero Fernando, el si es bien viejo”
. “Aino ustedes! Malditas perras!”
...risas...
. “Osea.. pero no son tan viejos ah! JC tiene 25 años y es simpático, peeero Fernando, el si es bien viejo”
. “Aino ustedes! Malditas perras!”
...risas...
. “Si pues, pero Fernando esta enamorado de kiara y por eso le queremos llamar para que nos lleve pues en su carro, para no gastar pasaje”
. “Siii oie! Pero a mi me gusta JC porque el es mas lindo”
. “Siii oie! Pero a mi me gusta JC porque el es mas lindo”
. “Ah.. y ya le has llamado?
. “No pero ahorita le llamo, me voy a hacer pasar por kiara para que me haga caso”
Pasó un lapso de media hora mas o menos y derrepente se nos acercó un bonito carro guinda, el conductor bajo la luna y saludó. Todavía no podía ver quien era, entonces abrió la puerta y nos invitó a subir. Estando dentro nos presentaron [éramos nosotras 3 y el] y resulto siento el mismo viejo que una vez nos persiguió por la calle con el fin de llamar nuestra atención y acercarnos a el.
¡Era un viejo! enserio era un viejo, en un momento me arrepentí, no sabia lo que estaba haciendo pero al ver a mis amigas al lado mío la tranquilidad volvió a mi. Era uno de esos señores con alianzas en mano que niegan estar casados, barrigón, con un negro y largo bigote: era un viejo. Parecía ser nuestro padre y aun así, el coqueteaba a kiara.
Kiara estaba incómoda y se notaba a simple vista, sin embargo, Almendra era la charlatana, mas espontánea. ¿Y yo? Pues yo me encontraba en las dos circunstancias: hablada un poco y me callaba; observaba a las personas por la ventana “que mierda hago aquí, con el” -pensaba. Pero lo que mas me tranquilizaba era ese plan de nosotras “llegamos a Tipishca y ni le conocemos al viejo ah”.
Nos estacionamos en el IP para comprar gaseosas para nosotras y unas cuantas cervezas para el. Camino al puerto me crucé con algunas de mis compañeras de clase y vi claramente la expresión de sus rostros, como si tratarán de decirnos “que hacen ahí? El es papá de quién?”, nosotras solo sonreímos por el insignificante hecho [pienso ahora] de que ellas estaban en motocarro muy sucias por el abundante polvo y nosotras pues en el carrito de nuestro amiguito -__-‘.
Cuando llegamos al puerto el viejo alquiló un botecito para llevarnos al lugar donde se encontraba su yate, pero el maldito yate no quería funcionar por falta de gasolina, eso nos invadió de pánico pues nos encontrábamos en medio río.
Continuará...
(lo que me hace la falta de tiempo, mi vida es una rutina)
Pasó un lapso de media hora mas o menos y derrepente se nos acercó un bonito carro guinda, el conductor bajo la luna y saludó. Todavía no podía ver quien era, entonces abrió la puerta y nos invitó a subir. Estando dentro nos presentaron [éramos nosotras 3 y el] y resulto siento el mismo viejo que una vez nos persiguió por la calle con el fin de llamar nuestra atención y acercarnos a el.
¡Era un viejo! enserio era un viejo, en un momento me arrepentí, no sabia lo que estaba haciendo pero al ver a mis amigas al lado mío la tranquilidad volvió a mi. Era uno de esos señores con alianzas en mano que niegan estar casados, barrigón, con un negro y largo bigote: era un viejo. Parecía ser nuestro padre y aun así, el coqueteaba a kiara.
Kiara estaba incómoda y se notaba a simple vista, sin embargo, Almendra era la charlatana, mas espontánea. ¿Y yo? Pues yo me encontraba en las dos circunstancias: hablada un poco y me callaba; observaba a las personas por la ventana “que mierda hago aquí, con el” -pensaba. Pero lo que mas me tranquilizaba era ese plan de nosotras “llegamos a Tipishca y ni le conocemos al viejo ah”.
Nos estacionamos en el IP para comprar gaseosas para nosotras y unas cuantas cervezas para el. Camino al puerto me crucé con algunas de mis compañeras de clase y vi claramente la expresión de sus rostros, como si tratarán de decirnos “que hacen ahí? El es papá de quién?”, nosotras solo sonreímos por el insignificante hecho [pienso ahora] de que ellas estaban en motocarro muy sucias por el abundante polvo y nosotras pues en el carrito de nuestro amiguito -__-‘.
Cuando llegamos al puerto el viejo alquiló un botecito para llevarnos al lugar donde se encontraba su yate, pero el maldito yate no quería funcionar por falta de gasolina, eso nos invadió de pánico pues nos encontrábamos en medio río.
Continuará...
(lo que me hace la falta de tiempo, mi vida es una rutina)

